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Cómo el voluntariado potencia el bienestar emocional en mayores

El bienestar emocional en mayores se fortalece significativamente cuando las personas participan en actividades de voluntariado que les permiten mantener una vida social activa y con propósito. Al involucrarse en proyectos comunitarios, los adultos mayores experimentan un aumento en su sensación de utilidad y una mejora en su percepción de autonomía. Estas experiencias reducen sentimientos de aislamiento y aportan estabilidad emocional en etapas donde las redes de apoyo pueden disminuir. Además, el contacto frecuente con otras personas favorece la estimulación cognitiva y refuerza la conexión afectiva con el entorno, dos aspectos que influyen directamente en la calidad de vida.

Voluntariado como vía para reforzar identidad y autoestima

Participar en actividades solidarias ayuda a los mayores a mantener un rol significativo dentro de la comunidad, lo que impacta de forma positiva en su autoestima. Al sentirse valorados y reconocidos por su contribución, se incrementa la percepción de control personal y se fortalecen los recursos emocionales frente a situaciones desafiantes. El voluntariado también brinda oportunidades para recuperar habilidades previas, compartir conocimientos y crear nuevas rutinas saludables. Todo ello contribuye a un fortalecimiento emocional sostenido, especialmente útil en etapas donde los cambios vitales pueden afectar la estabilidad psicológica.

Construcción de vínculos sociales que favorecen el bienestar

El establecimiento de vínculos sociales es uno de los beneficios más consistentes del voluntariado, ya que fomenta relaciones positivas que actúan como soporte emocional. Estas interacciones ayudan a reducir la soledad y a mejorar el estado de ánimo mediante experiencias compartidas que generan pertenencia. A través del contacto regular con grupos diversos, los mayores amplían su red de apoyo y desarrollan un sentido renovado de integración social. Este proceso resulta clave para mantener un bienestar emocional equilibrado, especialmente en contextos donde la participación comunitaria se convierte en un factor protector frente al deterioro emocional.

Fuente: Mayo Clinic

Geriatrico Elisa